1. Se compra (Decathlon o tiendas de pesca) una tarrina o bolsa de maggots/asticots (larvas de moscas), se pasa a un tupper amplio, y se cubre con un velo o redecilla o malla fina (incluso una media puede servir, cualquier tela que deje pasar el aire y que evite que se forme humedad).

2. Se espera manteniéndola a temperatura ambiente hasta que las larvas se hacen pupas, que son duras y de color marrón-rojo a negro.

3. Se sigue esperando a temperatura ambiente hasta que nace un número considerable de moscas. Este es el momento en que la malla o redecilla cobra toda su importancia, je, je.

4. Se mete el tupper en el congelador unos 8-10 minutos, que es el tiempo que necesitan las moscas para dormirse sin que se congelen las pupas no eclosionadas (el tiempo puede depender de vuestro congelador, así que mejor haced pruebas).

5. Se saca el tupper del congelador y rápidamente se pasan las moscas dormidas a otro tupper pequeño también con redecilla. Si las moscas se empiezan a despertar, se vuelve el tupper con pupas y moscas al congelador otros cinco minutos y se va repitiendo la cosecha de moscas.

6. El tupper pequeño con las moscas puede dejarse a temperatura ambiente si queréis darle al vencejo moscas vivas. Para mantener las moscas, lo más efectivo y limpio es darles fruta o pastillas de pienso de gato/perro humedecidas. Se alimentan muy bien y no dan olor. Ponerles carne como dice mucha gente es para mi gusto una porquería. Sobre la pastilla de pienso, las moscas ponen huevos, con lo cual, con un poco de paciencia, nos da la oportunidad de cerrar el ciclo y no tener que comprar los maggots sino hacerlos, aunque dado el precio de las larvas, dudo de que merezca la pena cerrar el ciclo vital.

El tupper pequeño con las moscas también se puede congelar ya del todo para tener moscas congeladas durante toda la estación. A la hora de alimentar, basta tomar las moscas congeladas necesarias y descongelarlas en un colador bajo el grifo de agua templada. Escurrir, no secar. Espolvorear con vitaminas y minerales en polvo (por ejemplo, marca Nekton). Tras la alimentación, desechar las moscas no utilizadas o conservarlas en frío hasta la siguiente toma dos horas después, no más tiempo.

7. Pero el tupper grande aún tiene pupas sin eclosionar, así que se coloca de nuevo con su redecilla o malla a temperatura ambiente, que en un tiempo razonable (un día o dos) tendrá más moscas revoloteando dentro. La operación se repite hasta que ya no salen más moscas.

Alternativa (Fuente: Linda Frankestein, cuidadora de aves):

En vez de cosechar varias veces:

1. Se compra (Decathlon o tiendas de pesca) una tarrina o bolsa de maggots/asticots (larvas de moscas), se pasa a un tupper amplio, y se cubre con un velo o redecilla o malla fina (incluso una media puede servir, cualquier tela que deje pasar el aire y que evite que se forme humedad).

2. Se espera manteniéndola a temperatura ambiente hasta que las larvas se hacen pupas, que son duras y de color marrón-rojo a negro. Se incorpora a la redecilla o velo una salida a una bolsa de tamaño adecuado.

3. Se sigue esperando a temperatura ambiente hasta que nacen las moscas. Las moscas pasarán a la bolsa. Se recoge la bolsa una vez llena de moscas, se cierra y se congela.

A la hora de alimentar, basta tomar las moscas congeladas necesarias y descongelarlas en un colador bajo el grifo de agua templada. Escurrir, no secar. Espolvorear con vitaminas y minerales en polvo (por ejemplo, marca Nekton). Tras la alimentación, desechar las moscas no utilizadas o conservarlas en frío hasta la siguiente toma dos horas después, no más tiempo.

NOTA: El uso de vitaminas y minerales ha de realizarse con prudencia, puesto que un exceso en su uso puede ocasionar graves problemas al polluelo.